El tejido: paño apenas húmedo y jabón neutro. Dejala secar al aire, lejos del sol directo.
El cuero: paño seco o apenas húmedo, nada más. Evitá alcohol y solventes: se llevan el acabado. Con el uso, el cuero se marca y cambia de tono. No es un defecto, es la diferencia entre un material real y una imitación.
